Este trabajo cierra la serie de muestras individuales de este año,
donde la ídea fue mostrar a aquellos autores que tuviesen proyectos armados pero usando recursos que no fuesen
los habituales, donde lo importante fuese la construcción de un discurso propio a través de la fotografía y sus múltiples lenguajes al momento de fijarse en “algún” soporte.
Este trabajo esta realizado en base al uso de una cámara Diana de medio cuadro y la consigna que se fijo la autora de que los dos medios fotogramas dialogasen convirtiéndose en uno para contar en forma de dípticos los “pequeños excesos” con los que convivimos a diario. Divertidos en algunas oportunidades, inadvertidos a veces, inofensivos siempre
El uso de ambos medios fotogramas de manera continua para mantener el mensaje de los dípticos implica un detenimiento y evaluación a la hora de realizar las tomas fotográficas.Algo que en estas épocas digitales de muchos Gigabytes a veces se olvida
















El Río de la Plata tuvo un papel principal en el descubrimiento de la ciudad de Buenos Aires. Fue siguiendo su cauce que los colonizadores llegaron a las costas de lo que hoy es la zona sur de la ciudad.
Se dice que en los comienzos el río lo era todo: proveía de comida y bebida, era lugar para navegación y hasta de contrabando. Tuvo diferentes nombres como Solís o Mar Dulce, entre otros. Hasta que se lo incorpora al trazado cartográfico como Río de la Plata y, junto con el desarrollo de ciudad y del campo, se le comenzó a dar la espalda. Tal es así, que hoy se encuentra fuertemente contaminado y está totalmente prohibido bañarse en sus aguas.
Pero para un sector de la población, el Río de la Plata sigue siendo el lugar donde ir a descansar, divertirse y ver el horizonte. Para ellos el río es todo: un paraíso, un oasis en el medio de la ciudad.
Este trabajo cierra la serie de muestras individuales de este año,
donde la ídea fue mostrar a aquellos autores que tuviesen proyectos armados pero usando recursos que no fuesen
los habituales, donde lo importante fuese la construcción de un discurso propio a través de la fotografía y sus múltiples lenguajes al momento de fijarse en “algún” soporte.
Este trabajo esta realizado en base al uso de una cámara Diana de medio cuadro y la consigna que se fijo la autora de que los dos medios fotogramas dialogasen convirtiéndose en uno para contar en forma de dípticos los “pequeños excesos” con los que convivimos a diario. Divertidos en algunas oportunidades, inadvertidos a veces, inofensivos siempre
El uso de ambos medios fotogramas de manera continua para mantener el mensaje de los dípticos implica un detenimiento y evaluación a la hora de realizar las tomas fotográficas.Algo que en estas épocas digitales de muchos Gigabytes a veces se olvida
El Río de la Plata tuvo un papel principal en el descubrimiento de la ciudad de Buenos Aires. Fue siguiendo su cauce que los colonizadores llegaron a las costas de lo que hoy es la zona sur de la ciudad.
Se dice que en los comienzos el río lo era todo: proveía de comida y bebida, era lugar para navegación y hasta de contrabando. Tuvo diferentes nombres como Solís o Mar Dulce, entre otros. Hasta que se lo incorpora al trazado cartográfico como Río de la Plata y, junto con el desarrollo de ciudad y del campo, se le comenzó a dar la espalda. Tal es así, que hoy se encuentra fuertemente contaminado y está totalmente prohibido bañarse en sus aguas.
Pero para un sector de la población, el Río de la Plata sigue siendo el lugar donde ir a descansar, divertirse y ver el horizonte. Para ellos el río es todo: un paraíso, un oasis en el medio de la ciudad.











